El tiempo de Septuagésima.

Catecismo Mayor de San Pío X – De los domingos de septuagésima, sexagésima y quincuagésima.

P. ¿Cuáles son los domingos que se llaman de septuagésima, sexagésima y quincuagésima?

R. Se llaman domingos de septuagésima, sexagésima y quincuagésima el séptimo, sexto y quinto domingo antes del de Pasión.

P. ¿Por qué razón la Iglesia desde el domingo de septuagésima hasta el Sábado Santo omite en los divinos oficios el Aleluya y usa ornamentos morados?

R. La Iglesia, desde el domingo de septuagésima hasta el Sábado Santo, omite en los divinos oficios el Aleluya, que es voz de alegría, y usa de ornamentos morados, que es color de tristeza, para alejar con estas señales de tristeza a los fieles de las vanas alegrías del mundo e inculcarles el espíritu de penitencia.

P. ¿Qué cosas propone la Iglesia a nuestra consideración en los divinos oficios de las semanas de septuagésima, sexagésima y quincuagésima?

R. En los divinos oficios de la semana de septuagésima, la Iglesia nos representa la caída de nuestros primeros padres y su justo castigo; en la de sexagésima, el diluvio universal, enviado por Dios para castigo de los pecadores; y en los tres primeros días de la semana de quincuagésima, la vocación de Abrahán y el premio dado por Dios a su obediencia y a su fe.

P. ¿Cómo es que, a pesar de las intenciones de la Iglesia, en tiempo de septuagésima, sexagésima y quincuagésima se ven, aun más que en otros tiempos, tantos desórdenes en algunos cristianos?

R. En este tiempo, más que en otros, se ven tantos desórdenes en algunos cristianos por la malignidad del demonio, que, queriendo contrariar los designios de la Iglesia, hace los mayores esfuerzos para inducir a los cristianos a que vivan según los dictámenes del mundo y de la carne.

P. ¿Qué hemos de hacer para conformarnos con los designios de la Iglesia en tiempo de Carnaval?

R. Para conformarnos con los designios de la Iglesia en tiempo de Carnaval, es preciso apartarnos de los espectáculos y diversiones peligrosas, y atender con mayor cuidado a la oración y mortificación, haciendo alguna visita extraordinaria al Santísimo Sacramento, mayormente cuando está expuesto a la pública adoración; y esto para reparar tantos desórdenes con que Dios en este tiempo es ofendido.

P. ¿Qué hará quien por necesidad tuviere que hallarse en alguna diversión peligrosa de Carnaval?

R. Quien por necesidad hubiere de hallarse en alguna peligrosa diversión de Carnaval, ha de implorar primero socorro de la divina gracia para evitar todo pecado; portarse luego con gran modestia y reserva, y recoger después el espíritu con la consideración de alguna máxima del Evangelio.

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